
Granada 2015 nace con una sólida unanimidad de todas las administraciones, que empezarán a dar forma al proyecto a partir del próximo miércoles, según acordaron en Bélgica.
La elección de Granada como sede organizadora de la Universiada 2015 de deportes de invierno era algo cantado. Se trataba de una carrera de uno, como bien señaló en Bruselas el todavía director general de Cetursa, Mariano Gutiérrez Terrón. Una carrera de uno en la que el proyecto granadino tan sólo tenía que saltar una pocas de vallas para sortear el trámite y subir al cajón más alto del podio. Quizá eso sea lo menos relevante. El objetivo cumplido deja dos aspectos destacables. Uno, que Granada se convertirá en la única ciudad del Sur de Europa en la que se podrán practicar deportes de hielo. El otro, quizá tan llamativo como el anterior por inusual, se fajó en el momento en que las distintas administraciones públicas se pusieron de acuerdo para dar forma a Granada 2015 y llegó a su punto álgido en la celebración de la consecución de los Juegos Universitarios de invierno.
Sucedió en la sala de fiestas del hotel Dolce La Hulpe, donde la expedición granadina, compuesta por mandatarios políticos, deportistas, técnicos de las distintas administraciones y periodistas, festejó el éxito de la candidatura después de cenar. La euforia se había transformado en animada conversación de corrillos. La jornada casi tocaba a su fin y la mayoría de miembros de la delegación iniciaban el camino al sueño. En un rincón de la sala se produjo un breve encuentro de los cabezas visibles de las distintas administraciones: Martín Soler, consejero de Innovación, José Torres Hurtado, alcalde Granada, Antonio Martín Soler, presidente de la Diputación Provincial, y Francisco González Lodeiro, rector de la Universidad. Ahí se acordó cuadrar agendas y que el próximo miércoles comparezcan todos juntos para ampliar aspectos de la candidatura a la que ahora toca dar forma y para dibujar la senda que debe iniciar el trabajo de aquí a 2015.
Beneficio común
Bautizado en ese mismo momento como el 'pacto de Bruselas' por los medios de comunicación, que fueron testigos en la distancia, la instantánea no captada es la muestra evidente de que los proyectos comunes no entienden de colores y que la unanimidad es el camino adecuado en causas que benefician a todos. Aunque para Martínez Caler el hecho de la unión de fuerzas entre administraciones públicas en este proyecto no debería resaltarse, hay quienes opinan distinto. Así ocurre con alguien ajena a la escena política, María José Rienda, que tras llevarse Granada la Universiada destacó el «sentimiento de unidad». Ahora, este unidad debe quedar plasmada en dinero.
Una vez de regreso a casa (el grueso de la expedición volvió ayer de Bruselas), el siguiente paso que debe dar Granada 2015 una vez elegida es conocer cómo se financiarán los 233 millones de euros del coste inicial. Es lo que, a partir del próximo miércoles, empezarán a discutir las distintas partes que conforman el proyecto. Cómo se va a repartir la tarta de gastos, qué puede aportar cada cual y quienes serán las personas que ocupen puestos de relevancia en el comité organizador y en el comité ejecutivo. También, por qué no, si Granada 2015 contará mascota y cómo se dará forma a su diseño.
Por otra parte, como bien señaló el rector una vez conocido el veredicto positivo de la FISU, la Universidad debe empezar a trabajar en la formación de los que serán representantes del equipo español en Granada 2015. González Lodeiro y su equipo tienen en mente poner en marcha un programa de promoción entre alumnos de enseñanza secundaria para fomentar la práctica de deportes de invierno, sobre todo, de hielo, donde la carencia es mayor por tratarse de unas disciplinas sin raíces en la provincia. Y es que en la capital belga sólo se abrió una puerta. El trabajo más arduo para Universidad, Junta, Diputación y Ayuntamiento está aún por llegar para que la capital dé la talla como lo hizo en la Campeonatos del Mundo de esquí en 1996.